Problemas de lectura y escritura en niños

Terminó otro ciclo escolar, mis hijos pasaron a cuarto y quinto grado de primaria. Creí que al final de este ciclo y con otra maestra mi hijo menor mejoraría su letra, pero ¡eso no sucedió! Mi hijo escribe como si siguiera en segundo año: mezcla mayúsculas con minúsculas, no separa las palabras y confunde letras. Estos problemas de lectura y escrituras en niños son muy comunes.

Problemas de lectura y escritura en niños

No pude seguir negando la evidencia: Diego es un niño muy inteligente, pero ¡algo no funciona bien! confunde la r con la l, su lateralidad es fatal, voltea los números, hace operaciones de izquierda a derecha y escribe de derecha a izquierda. Así que concerté una cita con un especialista y decidimos salir de dudas.

Llegamos a la cita muy puntuales y muriéndonos de calor, después de una hora de sesión el dictamen fue casi definitivo: DISLEXIA (y digo «casi» porque ahora tenemos que pasar con otro especialista que confirme el diagnóstico).

Muchos problemas de lectura y escritura en niños son ocasionados por la Dislexia, esta condición representa un problema para aprender a leer y escribir en niños que no tienen ningún problema físico ni psicológico y cuyo coeficiente intelectual es igual a los niños de su edad. Por esta característica la dislexia no es tratada, porque muchos maestros consideran que el niño es flojo y no quiere estudiar ni hacer los trabajos. En mi caso recibí muchos recados que decían «Su hijo no trabaja». Pero nunca me mencionaron la posibilidad de que mi hijo necesitaba un apoyo especial, así que tanto la maestra como yo tratamos de motivarlo, chantajearlo y en el peor de los casos regañarlo para que hiciera sus trabajos.

Si quieres detectar si los problemas de lectura y escritura de tu hijo se deben a la dislexia puede visitar esta página, claro que tendrás que ir con un especialista si consideras que tu hijo puede tener dislexia.

Ahora que sé que sus problemas corresponden a la dislexia, estoy aplicando otra manera de trabajar, tengo dos meses para ponerlo al corriente porque ahora irá a cuarto grado y tendrá que escribir más y más rápido, lo que parece prácticamente imposible.

Ejercicios para acabar con los problemas de lectura y escritura en niños

  • Hay que trabajar verbalmente primero. El primer ejercicio es buscar palabras que comiencen con una letra particular y en seguida hay que deletrear las palabras. Diego es quinestésico así que le sirve mucho mover su cuerpo cuando aprende, en este caso escribe la letra en el aire y dice su nombre mientras lo hace.
  • Buscar palabras que rimen.
  • Dibujar objetos que comiencen con una letra en especial.
  • Buscar letras difíciles (como la l o la r) en el periódico o revistas.
  • Compra un alfabeto móvil y deja que tu hijo escriba con él.
  • Compra libros sencillos, con dibujos y frases simples.
  • Sé paciente y dale mucho apoyo emocional a tu pequeño, ya se siente bastante mal por no ser igual que sus compañeros, que no se sienta peor por tu castigo.

Si quieres saber más te recomiendo que veas este documental sobre la dislexia.

También te recomiendo este ebook que encontré en Amazon, sobre la dislexia,  la página de Amazon es muy segura para comprar y si lo adquieres a través de mi enlace, ganaré una pequeña comisión (como madre y padre que soy desde el 2011 siempre me viene bien una entrada extra) por tu compra.

Qué hago si mi hijo ve revistas para adultos

Hoy mi hijo menor (de 8 años) me platicó que un chico de sexto le mostró una revista en donde un hombre estaba agachado y atrás de él estaba otro hombre, no supo explicarme con palabras, pero su cuerpo adoptó la postura que había visto en la revista. Obviamente se trataba de dos hombres teniendo relaciones. Mi hijo me dijo que el chico de sexto le dijo «mira así se cogen los hombres», mi hijo me preguntó que significaba eso. Los primeros segundos no supe qué responder. Mi hijo mayor entró en ese momento a la cocina, lo que fue un bendición porque me dio un poco de tiempo para pensar en una respuesta más o menos sensata.

Ya había tenido pláticas sobre las relaciones sexuales con mis hijos porque al mayor, que va en cuarto grado, ya me había hecho preguntas y como fueron hechas delante del hermano menor pues aproveché para ir respondiendo las dudas de ambos. Creo que soy, o quiero ser, una mamá que hable sin tabúes ni complejos con sus hijos. El papá de los niños se desapareció de la vida de mis hijos así que me tengo que enfrentar sola a estos detalles de ser mamá.

Qué hago si mi hijo ve revistas para adultos

Esa fue la pregunta que me hice ¿qué hago si mi hijo ve revistas para adultos?

Respiré profundo y traté de dar una respuesta sensata a la inquietud de mi hijo: Coger es una manera de decir que esos hombres estaban teniendo relaciones sexuales -le contesté. Y de pasada, como quien no le da importancia al asunto le pregunté ¿cómo te sentiste al ver esa imagen? -No me gustó -me contestó-. Moví la cabeza, sentí una cosa rara aquí en el estómago.

Le dije a mi hijo que los niños no necesitan tener esas imágenes en la cabeza, que las relaciones sexuales son placenteras y bonitas cuando eres adulto y tienes una novia a la que quieres mucho, pero que los niños no están preparados, ni en su mente ni en su cuerpo para tener relaciones como los adultos y que tampoco deberían llenar su mente de imágenes como esa.

La verdad es que no estoy segura si di la respuesta adecuada. ¿Tú que hubieras hecho? deja tus comentarios, dos o tres cabezas piensan mejor que una y quizá podamos tener una respuesta mejor para la próxima vez que se presente una situación como esta.

Lecturas recomendadas:

http://cyberpediatria.com/sexualidad%20infantil1.htm

http://www.padresespeciales.com/multimedia/libros/sexualidadinfantilyjuvenil.pdf

http://www.talleresdesexualidad.com/secciones/consultas/articulos/(Microsoft%20Word%20-%20Doce%20pasos%20de%20la%20Educaci.pdf

Por qué mi hijo tiene pesadillas

Mis hijos tienen pesadillas… otra vez, pensé que ya habían superado la etapa de irse a dormir a mi cama en medio de la noche o de tener la luz del pasillo prendida toda la noche, pero no. Otra vez comenzamos con la rutina de terror antes de ir a dormir. Las pesadillas son normales en la infancia, pero no deben ser tan frecuentes.

¿Cuáles son los factores que provocan las pesadillas y cómo hacer para evitar la pesadilla? 

Las pesadillas ocurren durante el sueño REM, son frecuentes en edades escolares y aumentan con el estrés, deprivación d sueño, fatiga y cambios en el lugar del sueño. En los terrores nocturnos los niños parecen aterrorizados, agitados y confusos, pero en la mañana no se acuerdan de nada.

  Por qué mi hijo tiene pesadillas:

  1. Porque les gusta ver películas de terror  y leer libros de misterio: a los 8 años ya está desarrollada la memoria, así que en la noche recuerdan todo lo que leyeron y vieron, aunque están conscientes que nada de lo ahí ocurrido es real todavía no controlan sus pensamientos y dejan que el miedo se instale en su mente. Normalmente al preguntarles qué soñaron su pesadilla tiene relación con la película o libro último que han visto. 
  2. Porque es una reacción normal al estrés y al crecimiento: los monstruos pueden ser un reflejo de los temores de los chicos, en el caso de mis hijos supongo que la situación con su padre, al que no ven desde hace un año y seis meses, es lo que les provoca el miedo a quedarse solos, a que los abandone yo o a que me maten (cosas que son parte de sus pesadillas)
  3. Por su personalidad: al parecer existen personalidades más propensas que otros para sufrir pesadillas. Hay quien se angustia o estresa más fácilmente que otros.
  4. Por factores biológicos: pues no sé si sea verdad o sólo una teoría de abuela, pero dicen que cenar mucho predispone a tu cuerpo a tener pesadillas.

Ahora que sabemos esto la pregunta es ¿Cómo evitarlas?

Cómo evitar las pesadillas

Las técnicas que encontré son las siguientes, voy a implementar una a una para ver cuáles funcionan:

  1. Evitar  consumir dulces o azúcares antes de ir a dormir: de esta manera no se altarará el sistema nervioso de los chicos (no más leche con vainilla en la noche para mis hijos)
  2. Usar tapones en los oídos para evitar escuchar los ruidos nocturnos: los ruidos normales de una casa, como el tic tac del reloj o el rechinar de una puerta que se mueve con el viento o incluso el ruido que hace el refrigerador, pasan desapercibidos en el día, pero en la noche adquieren proporciones gigantescas que pueden asustar a los chicos, así que el consejo es taparse los oídos para evitar escuchar estos ruidos comunes que se vuelven terroríficos.
  3. Escribir la pesadilla y cambiarle el final esto funcionará como una catarsis, con la transformación del final adquieren valor y control sobre sus miedos.
  4. Establecer un ritual para antes de dormir: algo que incite al descanso, a la tranquilidad y a la relajación. Puede ser una técnica sencilla de respiración, tensión y distensión del cuerpo combinada con un ejercicio al que llamo «La nube protectora» consiste en imaginar que estamos dentro de una nube protectora que nos rodea, nos deja respirar y evita que cualquier monstruo entre en nuestros sueños. Lo hice cuando mis hijos estaban más pequeños y funcionó, espero que ahora funcione de nuevo.
  5. Cero televisión dos horas antes de ir a la cama: mis hijos ven películas, pero sólo una al día y el horario es siempre el mismo, de 4 a 5:30 así que creo que las imágenes persisten mucho tiempo después. Lo que sí hacen antes de dormir es leer, estarán restringidos los libros de historias de miedo.
  6. Tomar un té relajante antes de dormir: valeriana, manzanilla y pasiflora son algunos tes recomendados para tranquilizar la mente y calmar el miedo.
  7. Establecer horarios regulares de sueño

Si nada funciona es importante ir con el doctor para descartar trastornos psiquiatricos mayores.


Pues aplicaré esto y después les cuento cómo me fue. ¿Tienes algún otro tip para evitar las pesadillas de tu hijo? deja tus comentarios,  y no te pierdas los artículos de Padres en la escuela

Actualización en el 2015: Probé todo, algunas cosas funcionaron por un tiempo, pero después había recaídas. Lo único que de verdad funcionó fue el tiempo, mis hijos ya tienen 10 y 12 años, están grandes y desde hace mucho que duermen solos.

Problemas en la escuela

Parecía ser un viernes normal de prisa para llegar a la escuela a leer el cuento de la semana, pero el día se transformó en una pequeña aventura por los problemas en la escuela que hubo ese día.

Problemas en la escuela

 La escuela primaria a la que asisten mis hijos es pública y tiene varios problemas que reflejan la situación de la educación en México. No me explico cómo podemos mantener en el poder a una Elba Esther Gordillo que no ha hecho más que destruir el futuro de tantos niños. La señora gana millones de pesos y en la primaria a la que asisten mis hijos (y estoy segura que este problema es común a otras escuelas) no hay recursos para pagarle a un maestro. Así es: la escuela carece de director, de asistente administrativo, de maestro de inglés, de maestro de educación física y ¡por si fuera poco! de maestro de sexto grado.

Actualización: metieron a Elba a la cárcel, pero ahora tenemos a ¡la reforma educativa de Peña Nieto! Mis hijos ya cambiaron de escuela porque ahora estamos viajando por México.

Imagina el problema que se presenta cuando, por causas de fuerza mayor, falta una maestra a su clase: un salón integrado por 34 niños tienen que repartirse entre diferentes grupos, esto impacta en e aprendizaje de los niños sin maestro y en los grupos que reciben a los peregrinos.

Pues el viernes en la mañana ese era el escenario en la primaria: el grupo de segundo no tenía maestra, la solución fue quedarme a dar clases a ser maestra suplente por un día.

¿Qué descubrí? 

El grupo de segundo está formado por 34 niños, aunque ese día asistieron 31. Sólo 23 niños habían hecho la tarea, 5 dijeron que olvidaron el cuaderno y el resto no hizo nada.

Los niños saben que el que trabaje recibirá un premio, me pregunto si esto no provoca que se agote el interés natural por aprender, la satisfacción de conocer algo nuevo no debería «comprarse» con un premio pues el aprendizaje tiene su recompensa intrínseca: los nuevos conocimientos o la satisfacción de hacer algo bien o mejor debería ser premio suficiente.

Los chicos se sientan de acuerdo a los lugares designados por la maestra, me imagino que esto es para que no hablen tanto, cada fila compite con las otras y la fila ganadora en los trabajos del día puede salir antes al recreo. Así que si en la fila se encuentra un niño que no trabaja al mismo ritmo de los demás todos «pierden» privilegios lo que resulta en un aumento de los malos tratos hacia el niño culpable del retraso.

Los niños ya distinguen y etiquetan a sus compañeros: al flojo, al listo, al grosero, etc. Lo curioso es que como yo no conocía dichas etiquetas, traté a cada niño como si fueran inteligentes y trabajadores, resultado: todos trabajaron y 25 chicos terminaron a tiempo la actividad programada, el resto tardó cinco minutos más.

Los niños son inteligentes, creativos y curiosos desde el nacimiento, los problemas en la escuela surgen cuando se matan esas cualidades y se intenta estandarizar a los seres humanos como si fueran un producto hecho en una fabrica.

¿O tú que opinas al respecto?

Por qué mi hijo no quiere comer

Para una madre es muy angustioso ver que su hijo no quiere comer, sobre todo si los días pasan y el niño se mantiene en sus trece y no prueba bocado. Los días pasan y tú solo te preguntas ¿por qué mi hijo no come?

Existen diferentes causas por las que un niño puede evitar la comida (como la etapa de dentición) en esta ocasión hablaremos de trastornos que provocan falta de inapetencia en los niños, generalmente estas condiciones se desarrollan en niños a partir de los seis o siete años.

Con mi hijo mayor pasé por esta experiencia, afortunadamente hoy en día come como cualquier adolescente 🙂

Por qué mi hijo no come:

Trastorno de ansiedad

Es una afección común que puede afectar a los niños, se caracteriza principalmente por una preocupación constante o tensión aunque no exista una causa real por la cual estar preocupado. Mi experiencia personal con este trastorno es lo que motivó a escribir este artículo:

En junio del 2011, mi hijo mayor se atragantó con una semilla de naranja, hubiera sido una experiencia sin importancia pues la semilla salió sin problemas y él no tuvo ninguna consecuencia física, pero este evento desencadenó un miedo incontrolable a la comida.

Los primeros meses intenté todo:

  • los premios
  • los castigos
  • los halagos
  • los regaños

Pero nada funcionó mi hijo comía sólo lo suficiente para no morir de inanición como consecuencia en un mes y medio tenía cuatro kilos abajo de su peso recomendado y seguía bajando.

Lo llevé con un psicólogo que lo canalizó directamente a un psiquiatra, el doctor le diagnosticó trastorno de ansiedad.

Si tu hijo muestra miedo o preocupación irracional puede perder el apetito y las ganas de vivir (inconscientemente), deja de comer y además puede presentar problemas estomacales, dolor de cabeza y fatiga extrema. En este caso llévalo con un profesional de la salud para que reciba un tratamiento adecuado.


Anorexia nerviosa

Hasta hace algunos años la anorexia nerviosa era una enfermedad que se presentaba principalmente en las mujeres y jóvenes de clase media-alta. Hoy, desgraciadamente, se ha convertido en un trastorno mundial que ya no respeta edad ni condición social. Los casos de niñas que sufren de anorexia son cada vez más comunes.

Aunque la causa principal todavía no se descubre sí se sabe que esta condición se puede presentar como resultado de antecedentes familiares de obesidad, mala comunicación con los padres, baja autoestima, tener padres sobreprotectores y muy estrictos, temor a madurar o como resultado de experiencias traumáticas que llevan a la niña o el niño a tratar de retardar su crecimiento y apariencia adulta.

En este caso puede ser que tu hijo o hija pretenda engañarte diciéndote que comió fuera de casa, que no tiene hambre o llevándose su comida para deshacerse de ella sin que te percates de que no la comió.

Entre más pronto se detecte el trastorno habrá mayor posibilidad de lograr un tratamiento con éxito. Las niñas más pequeñas suelen evitar todo contacto con alimentos o agua por lo que pueden sufrir de una deshidratación severa.

¿Qué puedo hacer si mi hijo no come?

  •  El diagnóstico temprano de un trastorno alimenticio es fundamental para tener éxito en el tratamiento. No dejes pasar el tiempo sin ir con un especialista, tu hijo debe estar en recuperación antes de que comience la pubertad.
  • Evita los regaños relacionados con la comida: dejar sin postre a un niño porque se portó mal o decirle que si se come todo podrá salir a jugar. Esto puede desencadenar una dependencia psicológica con el alimento que después puede desembocar en trastornos alimenticios.

Afortunadamente después de más de siete meses de terapia mi hijo volvió a comer con normalidad, es un adolescente flaco, pero come bien aunque no le gustan las verduras. Así que si tu hijo no come lo mejor que puedes hacer es buscar ayuda profesional antes de recurrir a los gritos y regaños.